La crónica dice que en una hermosa mañana para practicar deporte al aire libre un grupo de entusiastas atletas cambiaron ruidos de motores por respiración profunda, choques y despistes por porrazos y embarradas. Ésta vez no se quemó combustible sino gran cantidad de calorías y tampoco se derramó ni una gota de aceite pero sí litros de sudor. Desde temprano el renovado autódromo de Concordia se puso la camiseta del